sábado, 9 de agosto de 2014

Pedagogía de la Autonomía Paulo Freire

Decir su nombre es garantizar sapiencia y creatividad en teorías sobre la educación. Freire fue quizás el pensador más influyente en cuestiones educativas de finales del siglo XX, y uno de los más populares en asuntos relacionados con los educadores informales, con la necesidad del diálogo y con las reivindicaciones de los sectores menos favorecidos. 


Con una vida dedicada a la educación (1921-1997), a Freire le bastó publicar su Pedagogía del oprimido para situarse como uno de los intelectuales más citados en textos sobre educación en América Latina, África y Asia. Fue capaz de describir y de ensamblar cuerpos de ideas acerca de las prácticas educativas y sobre su vinculación con la liberación de los individuos. Ha sido tal su importancia que se le ha llegado a comparar con John Dewey, por el impacto de sus teorías sobre la educación informal y la educación popular. 

En Pedagogía de la autonomía, Freire nos convoca a pensar acerca de lo que los maestros deben saber, y de lo que deben hacer, en el proceso de la enseñanza y el aprendizaje, sobre todo cuando el énfasis está puesto en educar para lograr la igualdad, la transformación y la inclusión de todos los individuos en la sociedad. Freire no va a justificar el analfabetismo o la no asistencia a las escuelas por la irresponsabilidad de los padres o por el resultado de sus bajos ingresos, porque para él la educación y las posibilidades que ella brinda de mejoramiento de la humanidad son fundamentales en su concepción sobre la liberación de los individuos y su inclusión en las sociedades. 

Nos ofrece un marco conceptual relacionado con la práctica de los profesionales de la educación, quienes para este autor estarán comprometidos tanto con la enseñanza como con el aprendizaje. Articula un total de veinte "saberes" o principios a tener en cuenta, vinculados a tres capítulos principales, los cuales a su vez son los pilares conceptuales de esta obra: No hay enseñanza sin aprendizaje; enseñar no es transferir conocimientos; y el proceso de educar es sólo una empresa humana. 

El primer principio entraña una profunda concepción de Freire, mediante la cual nos conmina a pensar en la interacción entre educar y enseñar. Una no existe sin la otra, al tiempo que demandan del diálogo con y del respeto por el educando y por su concepción del mundo. 

Freire señala que la educación basada en la interacción entre educar y aprender requiere seguir los siguientes pasos: observa un rigor metodológico; desarrolla la investigación; respeto por el conocimiento particular de cada estudiante; ejercita el pensamiento crítico; respeta la ética y estética; haz lo que dices y arriésgate aceptando lo nuevo, al tiempo que rechazas cualquier forma de discriminación; reflexiona críticamente acerca de las prácticas educacionales; y asume tu identidad cultural. 

Freire condenó las ideas fatalistas mediante las cuales se acepta la inmovilidad ideológica, de que "la realidad es lo que es y qué podemos hacer ante eso". Ponderó la capacidad del educador de tomar decisiones que transformen las realidades de los estudiantes, de preconcebidas y desesperanzadas en esperanzadoras y llenas de posibilidades. Su aproximación a la educación se nutre de sus experiencias directas con los procesos de individuos en el camino de lograr su liberación personal: "hay que lograr la expulsión del opresor de dentro del oprimido", nos dirá. 


Este libro entraña una tremenda contribución a la enseñanza como profesión mayor. Debe ser lectura obligada de todo maestro en este mundo y en especial en América Latina y el Caribe, porque sin dudas aporta nuevas ideas acerca de las maneras más efectivas de formar a los educadores, y acerca de las reformas que todavía los sistemas de enseñanza deberán emprender, para hacerlos formadores reales de individuos imbricados en sus sociedades. 


1. NO HAY DOCENCIA SIN DISCENCIA 

1. Enseñar exige rigor metódico. 2. Enseñar exige investigación. 3. Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos. 4. Enseñar exige critica. 5. Enseñar exige estética y ética. 6. Enseñar exige la corporificación de las palabras por el ejemplo. 7. Enseñar exige riesgo, asunción de lo nuevo y rechazo de cualquier forma de discriminación. 8. Enseñar exige reflexión critica sobre la práctica. 9. Enseñar exige el reconocimiento y la asunción de la identidad cultural. 



2. ENSEÑAR NO ES TRANSFERIR CONOCIMIENTO 

1. Enseñar exige conciencia del inacabamiento. 2. Enseñar exige el reconocimiento de ser condicionado. 3. Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando. 4. Enseñar exige buen juicio. 5. Enseñar exige humildad, tolerancia y lucha en defensa de los derechos de los educadores. 6. Enseñar exige la aprehensión de la realidad. 7. Enseñar exige alegría y esperanza. 8. Enseñar exige la convicción de que el cambio es posible. 9. Enseñar exige curiosidad. 



3. ENSEÑAR ES UNA ESPECIFlCIDAD HUMANA 

1. Enseñar exige seguridad, competencia profesional y generosidad. 2. Enseñar exige compromiso. 3 Enseñar exige comprender que la educación es una forma de intervención en el mundo. 4. Enseñar exige libertad y autoridad. 5. Enseñar exige una toma consciente de decisiones. 6. Enseñar exige saber escuchar. 7. Enseñar exige reconocer que la educación es ideológica. 8. Enseñar exige disponibilidad para el diálogo. 9. Enseñar exige querer bien a los educandos. 

Emprendedurismo

El concepto de emprendedor no tiene una definición establecida, lo cual genera
dudas. ¿Cómo saber si se es un emprendedor? Si bien existen muchas
definiciones o concepciones acerca del término emprendedor, se puede
identificar muchas características comunes en todas ellas. Se puede dar una
definición básica estableciendo que un emprendedor es aquella persona que ha
convertido una idea en un proyecto concreto, ya sea una empresa con fines de
lucro o una organización social, que esta generando algún tipo de innovación y
empleos.
Sin embargo, es importante señalar algunas otras definiciones específicas que
se han generado en torno a la cultura emprendedora:

• Definición económica de emprendedor: realiza cambios de recursos de una
zona de bajo rendimiento a una de alta productividad.
• Definición pragmática de emprendedor: es una persona que inicia su propio
negocio nuevo y pequeño.
• Definición operativa de emprendedor: aplica su talento creador e innovador
para iniciar su propia empresa o engrandecer una ya existente.
• Definición general de emprendedor: el que hace que las cosas sucedan. Definición popular de emprendedor: del dicho al hecho hay un gran
emprendedor.
• Definición política de emprendedor: es aquel que se esfuerza por convertir
sus sueños en realidad.

CARACTERÍSTICAS DEL EMPRENDEDOR
Los emprendedores no son iguales, no obstante se puede mencionar algunas
características esenciales que los emprendedores deben poseer para alcanzar
sus objetivos: Valores, virtudes y actitudes.

VIRTUDES Y VALORES DEL EMPRENDEDOR
• Honestidad
• Solidaridad
• Responsabilidad
• Amistad
• Excelencia

ACTITUDES DEL EMPRENDEDOR
• Tener los objetivos claros en la vida.
• Creer en el propio proyecto.
• Las cosas no suceden por si solas sino que uno mismo hace que sucedan.
• Dedicar todo el tiempo, recurso y esfuerzo necesario para lograr nuestros
objetivos.
• Es necesario tomar riesgos en la vida y disfrutar de estos desafíos.
• Disponer de gran energía
• Saber que actuar con honestidad es beneficioso
• Valorar la perseverancia y el esfuerzo
• Valor de la educación permanente.